Acompaño a una vida más completa y feliz,
ayudando a iniciar el proceso de cambio y a avanzar, 
abordando los retos y resistencias.

Atiendo a las personas que se ponen en contacto conmigo buscando una transformación real y vienen abiertas a la escucha y al respeto. Las atiendo tanto si tienen un dolor emocional, como una dolencia física o mental, como si simplemente quieren ser más felices y encontrarle un mayor sentido a la vida. Acompaño tanto a personas que están empezando su crecimiento, como a personas con muchos años de proceso.

El objetivo de un proceso de cambio es mejorar claramente la calidad de vida de la persona y tiene que notarse en su día a día. Muchas veces las personas se conforman con estar mal con ellas mismas, con su pareja, hijos, padres, trabajo... o quizá no están mal pero tampoco son felices, cuando todo puede ser distinto. No es fácil, el ser humano se resiste a cualquier cambio, aunque sea para bien. Pero si pone buena dirección, un poco de valentía al entregarse a su proceso y el tiempo necesario puede vivir mejor que ahora. 

Si quieres que te atienda te pido las siguientes disponibilidades:
apertura a la experiencia que voy a propiciarte: los Encuentros conmigo no son una charla sino una experiencia personalizada, en la que voy a ayudarte a contactar con lo que ahora está más presente en ti (que al principio tiene que ver con la tensión, la tristeza, el dolor) para empezar a sanarlo. Si el cuerpo ha estado muy bloqueado también contactarás con tu dolor físico, que se irá suavizando según vayas avanzando. Mi trabajo no es para personas que sólo buscan aumentar sus conocimientos o quieren observar sin involucrarse o sólo vienen a conocerme, sino para personas que quieren realmente la transformación.
apertura a la escucha y al respeto: que vengas abierto a la escucha y al respeto, para que pueda trabajar contigo. Puedes preguntarme lo que desees, sin entrar en discusión.
apertura a compartir con otras personas tus asuntos íntimos: los Encuentros son en compañía de otras personas.
puntualidad: para empezar todos juntos. La puntualidad es una forma de cuidarse.
* compromiso con la cita: que te comprometas con los días que me propongas para venir a verme, de modo que cuando te dé la cita puedas venir, sin cambiarla ni cancelarla. Si me pides cita para ti y para otras personas: mira que ellas también se comprometan.
confidencialidad: guardar absoluta reserva de todo lo que hayas visto u oído de las demás personas. Puedes contar todo lo que tiene que ver contigo, siempre que no desvele nada de los demás.
respeto por los demás participantes: tanto durante el Encuentro como fuera de él. Si quieres ponerte en contacto con alguna persona que has conocido en el Encuentro, mira que sea desde el respeto y el cuidado, o no te pongas en contacto con ella. Si tienes dudas coméntalo conmigo.
responsabilidad personal: que te has informado y conoces mi forma de trabajar, vienes libremente y te responsabilizas del efecto que tenga en ti mi trabajo.
* si también me pides cita para otras personas: haz que lean estas disponibilidades y también se comprometan, o en caso contrario no pidas cita para ellas. 
Si tenéis alguna reserva lo mejor es que esperéis a venir cuando lo tengáis más claro.

Introducción

El malvivir toma muchas caras: insatisfacción con la propia forma de ser y con la forma de ser de los demás, baja autoestima, dependencia emocional, ansiedad, enfado, confusión, sensación de estar poco vivo, estado depresivo, dolencias físicas, "enfermedad", miedo, aislamiento, estrés, angustia, adicciones (drogas, alcohol, juego...), dificultades en la sexualidad, a vueltas con un duelo por muerte o separación... o simplemente la sensación de que falta algo, de que podría ser más feliz.

Para ello la mejor medicina no es abordar el síntoma, sino poner conciencia en qué está sucediendo realmente con ella y con su vida, y saber poner corazón a esa conciencia. Porque el problema o reto actual ya muestra el aprendizaje y la solución, aunque la persona no quiere verlo porque va en contra de sus deseos. Teniendo presente que la solución no está en el mismo "lugar" donde tiene el problema sino en otro "lugar interno", que muchas veces se encuentra en la dirección opuesta adonde está presionando. La felicidad tampoco está donde la está buscando, sino en ese otro lugar interno. Sólo un "cambio de lugar" le permitirá un avance fuerte, real y permanente. Y para ello un buen camino es crecer como persona dentro de un proceso acompañado.

Nadie le ha enseñado a "manejar" ese ser complejo que llamamos ser humano. Puede que tenga un montón de conocimientos, pero el conocimiento no es sabiduría. Poco sabe de serenar la mente y poner conciencia, de atravesar las emociones para llegar al corazón, de centrar su energía, de llevar la sexualidad hacia adentro, de escuchar al cuerpo, de vivir conectada con algo más grande que ella, de ser libre y a la vez respetuosa y responsable con ella misma y con los demás, de moverse con fluidez entre la Fuerza del Cielo y la Fuerza de la Tierra. Y mucho menos de conseguir que todo esto funcione de forma integrada. Por eso, en mi forma de trabajar, comprender mentalmente lo que sucede es sólo una parte, pero la principal es el contacto experiencial con ese "lugar" donde está la felicidad, a partir de mi propio contacto con ese "lugar". 

El proceso de transformación

La persona inicia el proceso desde un lugar de alto sufrimiento (aunque muchas veces no es consciente de él). Con lo primero que contacta es con el dolor (dolor que viene de la infancia y que se ha agravado por malas experiencias en la edad adulta), con el abandono... se siente perdida, culpable, con miedo, no sabe quién es ni adónde va. Su situación exterior también es insatisfactoria: malas relaciones, descontenta con lo que hace...

Los primeros pasos tienen que ver con empezar a sanar su dolor, poner conciencia en su vida, serenar su interior... empezar a vivir en otro lugar interior. Es un momento difícil porque todo está muy desordenado y el dolor, el miedo y la confusión están muy presentes.

Según su interior va cambiando empieza a ver cómo algunos aspectos de su exterior cambian por sí solos y también va tomando conciencia clara de la necesidad de introducir cambios en otros aspectos. E inicia pequeños movimientos que la llevarán a movimientos mayores.


Esos cambios exteriores refuerzan su proceso interior y la persona da un salto a más conciencia y más amor, lo que disminuye su sufrimiento. Lentamente va cambiando de lugar interno y se va serenando y ordenando su interior y su exterior.


En cada movimiento encontrará resistencias en su interior: el cambio asusta a la mente y la integración necesita de experiencias y tiempo. También encontrará resistencias en su entorno, puesto que si ella cambia "fuerza" un cambio en los demás. Pero poco a poco va tomando confianza en su proceso, se siente más serena y se vuelve un poco más atrevida.


El proceso de cambio la va llevando a una mayor unión con el Espíritu, a una mayor amorosidad, paz, felicidad y también libertad, respeto, responsabilidad; posibilita la creación de un entorno familiar y laboral armonioso; ayuda a desarrollar y consolidar dones y habilidades; alivia las "enfermedades" y dolencias físicas integrándolas en un conjunto mayor y más comprensible; puede dar sentido a alguna de las llamadas "enfermedades mentales" (que a veces sólo son grandes transformaciones que llegan de golpe o incluso experiencias místicas)... En un proceso que no es lineal -sino que se mueve en la polaridad- y que necesita tiempo; entendiendo también que la transformación interior traerá cambios al entorno y relaciones.


El tiempo que necesite cada persona depende sobre todo de su entrega al proceso de cambio (a mayor entrega más rápido será el proceso) y también de su objetivo (si sólo quiere hacer un pequeño ajuste el tiempo puede ser corto, si quiere un gran cambio el tiempo será mayor). En cualquier caso la mejoría tiene que notarse progresivamente, no se trata de que pasen años para ver si al final consigue algo.

Por último resaltar que en los procesos de cambio es más importante el lugar interno al que ha llegado la persona que os va a acompañar, que no las herramientas que utiliza. Yo integro en mi práctica la Terapia Gestalt, las Constelaciones Familiares y el Chamanismo, pero lo más efectivo de mi trabajo es mi propio contacto con el corazón, la conciencia, el espíritu y haber llegado a la alegría, la paz, la felicidad y también al respeto, la libertad y la responsabilidad, ya que las personas sintonizan con mi lugar interno y lo van integrando progresivamente.

Puedes ver las actividades concretas en la pestaña Actividades, donde si pulsas +info tienes información detallada de cada una de ellas. Todas mis actividades son compartidas con otras personas para quitarle importancia al ego y ayudarle a entregarse.